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Grupo Literario Palabras Indiscretas

Raíces (2010)

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Escritos: Acuarela de pensamientos (2009)
Escritos: Raíces (2010)
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Los poemas encontrados a continuación son parte del fruto de la contribución de los once autores que componen el "Grupo Literario Palabras Indiscretas"; y una pequeña muestra del material publicado en el segundo libro del grupo "Raíces" (2010).
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The Poetry found here is part of the result of the contributions of the eleven members that constitute the "Grupo Literario Palabras Indiscretas"  and a little sample of the published material from the second group´s book "Raíces" (2010).
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Todos los derechos reservados/All rights reserved © GLPI ®

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Y si preguntan por mí

por Amaury Sáenz

 

* * * * *

Que digan que viajé por el mundo
que viví para ver
el límite de las palabras
que llegué al punto en el cual
la boca se cansó de hablar
y no doblegué las alas
de la maldad.

Que digan que caminé por la vida
siempre solo, entre mucha gente
y que la risa en mi cara
murió siempre en su infancia
que siempre fue niño mi llanto
que nunca envejeció.

Y que digan que dormí contigo
cada noche
y te miré callada
que fui por momentos
el dueño de tu vida
que reposó en mis manos
siempre quieta, tan callada
tan sonriente
con esa paz que da la libertad
de saber que eras mía.

Que digan que lloré contigo
por felicidad a veces
de alegría también se llora
pero que digan que mi corazón fue tuyo
como mi vida
que dejé contigo siempre al partir
perpetuando el regreso
que morí contigo sin decir nada
cuando las palabras y las frases
fueron rebasadas
que digan que morimos
besándonos con las miradas
porque las manos ya cansadas
no pudieron recorrer las pieles.

Y si preguntan de mi,
diles que vine de las montañas
montado en caballo
de la estirpe de Napoleón
y que llegué una y otra vez
al lugar que me vio nacer
solo a descubrir
que la muerte camina de día
Pero que digan....


 

Bisagra de una época
por Edy Marta Muscio
 
* * * * *
El candor levantó vuelo.
Se posó el desenfado,
el porqué exultante
de adolescentes apremiados
saltando al vacío,
impregnados de quimeras,
buscándolo todo.
Arrimados al riesgo
de ser auténticos a locos ideales.

Tiempo de Beatles,
vanguardistas sociales.
Período que giró y la realidad
rebotó en las entrañas.
Penetrantes fisuras mutilaron sueños
de padres confundidos por el amor,
que pintaba las paredes.

Resuenan ecos de pasos perdidos...
alguna sonrisa revolotea en el aire
despertando tinieblas.
    
 
¿Auténticos?, ¿libres?
Los gritos resaltan encendidos.
El miedo se estremece de vergüenza.

Desenlace indefinido...
disimulo en cada mueca,
alarde en cada tumbo...
Cortinas de humo se deslizan a la luz del día
fingiendo visiones arrojadas por la boca.

Mil palabras abren grietas
mensajeras de indecisión.
La razón del presente trae recuerdos de ayer.
Mundo febril, bisagra de una época.
Etiqueta pintada en la memoria de un ciclo
con gotas de vértigo en la ruta de la vida.

Boleto de ida y vuelta

por Graciela Giraldez

* * * * *

Lancé mi risa al viento para ver lo que caía. Esperé y esperé el cielo se la tragó…
Esperé tanto que la tarde cayó cansada, se recostó a mi lado y en susurros me contó…
- A tu risa se la llevó el tiempo; un ayer que necesitaba soltar alguna carcajada, que estaba reprimida por la tristeza.-
Miré al cielo suplicando devolución.
El sol caía y con él la tarde se escondía.
Miraba con asombro, - ¿qué miraba?-
Miraba sin ver; un débil rayo de sol se reflejaba en mi cara. En mi cara sin rostro.
La tarde se fue despacio, callada, dando lugar a la oscuridad que apremiaba.
La noche trajo mi rostro y mi risa en su palma dibujada.
Yo estaba acostada en mi cama, ella se posó a un lado, sonriendo me dijo:
- Toma, fue un préstamo, un boleto de ida y vuelta, del hoy al ayer; el cielo no tiene memoria, era urgente… tu pasado se esfumaba.-
Sin otra explicación se fue, se evaporó en el aire.
Desperté mal esa mañana, cansada, aturdida. Un sueño raro me llenó de desconciertos.
Un sueño dentro de otro sueño me abarrotó de preguntas.
- ¿Quién maneja los sueños del tiempo, qué misterio envuelve la noche, la tarde será culpable…?-

El gorrión y la golondrina

por JM. Persánch

* * * * *


Vivo lejos de mi propia sombra,
quien decidió lastrar el ancla
y quedarse en aquel puerto:
Donde anida el eco,
donde descansa el tiempo,
donde dos días podrían bien ser uno,
donde compartían su monotonía
pía que pía día tras día
el gorrión y la golondrina,
en aquellos lentos amaneceres
de aquellas lentas mañanas
de Cádiz en mi ventana.

¿Qué estará pensando mi sombra en estos momentos?
¿Seguirá tan quieta junto a la ventana tal cual la dejé?
¿Habrá envejecido? ¿Me echará de menos?

[...]

Mi sombra vive lejos de mí,
porque decidí abandonarla,
porque no quise traerla arrastras,
porque así algo de mí aún sigue allí,
porque respeté su deseo de ser libre
y disfrutar de una vida sencilla...


¿Seguirá pía que pía el gorrión a la golondrina?
¿Seguirá declarándole su amor día tras día?
¿Seguirá siendo mi sombra testigo del inicio de la vida?

¡Bendita monotonía
de lentos amaneceres
de las lentas mañanas
de Cádiz en mi ventana!
Que ahora no me levanto de la cama,
para poder hablar con la sombra de mi amada,
quien se compara conmigo y me pregunta:
cual es ese camino del que dicen lleva al olvido,
aquel,
donde anida el eco,
donde descansa el tiempo,
y donde dos días, podrían bien ser uno.

La nada y el recuerdo

por Carmen Sales Delgado

* * * * *


Un adiós lento, infinito, oscuro

tenebroso, donde he ido a dar. Espero

que caigan frías las últimas gotas de la tarde,

se lavan los sueños con la triste marea.

 

En ti escucho palabras vacías

como habitaciones de una casa abandonada.

Es el eco lo que aún retumba,

el eco inerte, una suerte de infinito.

 

Pasa un ave quejándose sombría,

como esta tarde gris de amargo abismo.

Estalla en mi interior, muda, callada

una tormenta solitaria de dolor.

 

¿Quién me escucha?, ¿quién habla?

Miro las calles, parecen ríos,

serpientes negras, devoradoras de olvido,

se deslizan silenciosas, afiladas,

cortando la noche con su juego oscuro

persiguiendo el roto amanecer.

 

 

 

Alzan vuelo águilas nocturnas,

derramando el eterno desconsuelo.

Se humedece el campo con la lluvia,

enmudece al paso de los vientos

 

Y estoy tan lejos…

Lejos de mi hogar, de mis hermanos,

de la dulce calma del ayer,

de la sonrisa abierta, del verano,

¿qué hago aquí…? Quizás he de volver

 

Sin ti, mi raíz se seca en esta tierra.

Se desvanece mi sombra.

Me engulle el viento.

De mi garganta no fluyen más sonidos.

¿Dónde está el mar? ¿En qué orilla desolada

me encuentro?

 

Mi corazón quedó prendido en la salvaje alambrada

del tiempo. Y en este cruel paisaje,

sin ti, sin sueños,

enferma de nostalgia,

solo queda la nada

y el recuerdo.